Cada vez me gusta más este maratón de montaña. Corrí la pasada edición de 2004 lesionado, lo que me obligó hacerlo caminando en ¡7 h 30 min.! sufriendo a tope y, a pesar de ello, me encantó.¡Este año, no me lo podía perder por varios motivos.

El primero, por este motivo que he mencionado, porque me encantó y lo quería correr; también, porque es el primer maratón de montaña de la temporada, súper idóneo para mi amigo Luismi y para mi como test de cara a los 101 de RONDA. Por otra parte y muy importante, por cómo te tratan las organizaciónes de carreras de montaña de la Comunidad Valenciana (excepcionalmente). Además, yendo a compartir un nuevo maratón con Luismi, la cita era imperdonable. Muchos motivos por tanto.

Por otra parte, este maratón tiene la peculiaridad de que todas las ediciones cambian el itinerario y como en la pasada me dio tiempo casi a memorizar el itinerario, quería observar las diferencias entre esta y la pasada.

Este año salimos, como el pasado, de las explanadas de las escuelas de Gata de Gorgos, y “a la Valenciana!, en bajada hasta caer en el pedregosísimo cauce del río Jalor; 1 Km técnico y muy duro. Sólo era el principio. Tras salir del cauce recorrimos unos 4 Km más hasta iniciar la subida a Serrillars, punto más alto de la carrera situado en el Km 10.5. Esto nos sirvió para calentar motores de forma tranquila. Tras avituallarnos en la cumbre, comenzamos la bajada corriendo a buen ritmo , hasta alcanzar el tercer control situado en el Km. 15.

Teníamos por delante terreno en toboganes hasta en el Km 23. Luismi y yo, continuamos corriendo con nuestro ritmo tranquilo, el que habíamos hablado, cuando de repente, en el Km 18, nos encontramos a Caño. ¡Qué haces aquí!, ando tirando fotos a los corredores y me encuentro de PM, nos respondió. Continuamos juntos y en el Km 23, tras iniciar la subida de una fortísima cuesta de unos 300 m de desnivel en 1 Km, vimos a los muñecos diabólicos, Jose y Santi.

Ellos habían salido quizá muy deprisa y andaban un poco fundidillos. La subida era muy dura y no hubo más remedio que hacerla caminando. Tras alcanzar la cota máxima, entramos en un terreno de toboganes, bajada técnica y nueva subida, en este caso fácil, hasta llegar al Km 25 (control 5). Ya hacía rato que habíamos dejado atrás a Jose que iba sufriendo de lo lindo. En este control se encontraba la amable Claudia que nos dio muchos ánimos (¡venga madrileños!, nos decía) y nos informó de que teníamos que hacer un bucle de forma que volveríamos a ese mismo control tras tres Kms de subida primero, bajada después, y nueva subida.

En el Km 28 y en ese mismo avituallamiento, Claudia nos avisó de la terrible bajada que nos esperaba poco después. Marina Alta, se caracteriza por ser un maratón en el que se tienen tramos en los que da gusto correr y otros, extraordinariamente técnicos y en los que hay que tener mil ojos. Este era uno de ellos.

Descendimos con mucho cuidado y cuando llegamos abajo (Km 30) vimos a Akele parado. Esto nos sorprendió sobremanera y cuando llegamos a él nos explicó que se había retirado yendo el sexto de la carrera. La culpable su rodilla que le jugó una mala pasada. Luego en meta, nos dijo que el médico de la organización le había diagnosticado una distensión en la rodilla.

Nos quedaban 12 Km para llegar a meta y nos encontrábamos los cuatro muy bien. El terreno que nos faltaba por cubrir combinaba cortas rampas, alguna muy pendiente, con suaves bajadas y toboganes que hicimos disfrutando y siempre avituallándonos; de líquido isotónico y plátano, en mi caso.

Llegamos a meta los cuatro juntos tras 5 h 29 minutos de carrera y con muchas ganas de seguir corriendo, como siempre dice Luismi. Desde el Km 18 hasta el 30 nos tiramos varias fotos con la cámara de Caño, el mejor reportero de carreras de montaña.

Para Luismi y para mi, fue todo un lujo compartir esta carrera con Caño y el muñeco diabólico Hakenbacker. Con Caño, no paramos de hablar de muy diversos temas durante toda la carrera, y lo más importante, de estar continuamente riéndonos y disfrutando.

La única pena fue perder en carrera al Muñeco Jberrioc. Pensábamos que se había retirado; incluso cuando llegamos a meta, se comentaba esto. Nuestra sorpresa fue de una alegría mayúscula cuando nos informaron de que continuaba en carrera. Cuando le vimos en el hotel, le dimos un fuerte abrazo. Había sufrido lo indecible, pero no quiso retirarse. Desde aquí quiero felicitarte porque eres un campeón con dos cojones y eso para tu edad, ¡juventud divino tesoro!, es muy importante.

¡Animo! Jose, que estas cosas alguna vez nos ocurren a todos; lo importante, es superarlas, y tu lo has hecho. Además, tu tesón y fuerza mental, fue la que permitió que el Club Peñalara obtuviese el tercer puesto por equipos. Felicidades campeones (Javiere, Felipe, Santi y JOSE)

Sentí y siento que te tuvieses que retirar Gaizka. Pero a tu edad y con tu fuerza tienes un gran futuro por delante. Nos veremos otra vez en Zegama el 29 de Mayo y ya verás, cómo allí harás un maratón de los “tuyos”. Saludo también al increíble Ricardinho, 8º corredor en la general, persona humilde y sencilla donde las haya. Cuando mejores mínimamente tu técnica de bajada(¡qué cosas digo a la élite de verdad!) te vas a barrer a ti mismo....Jajaja. ¡Ya lo verás!.

Felicito efusivamente a todos los premiados del Foro que esta vez han sido varios, pero muy, muy, muy especialmente a mi amigo “Titanio” Javi Salazar que una vez más, ha demostrado la categoría de persona y corredor que es.

Y felicito también, y doy las gracias, a ese pedazo de organización del Maratón de Montaña de Marina Alta que nos ha tratado de maravilla. De los 9 controles en carrera, ¡dos con bocatas!....Aunque pensemos, ¡quién se va a comer un bocata en carrera!, allí estaban. Lo que ya, como el año pasado, era alucinante fue el avituallamiento de llegada con bocatas calientes o fríos y bebida a tutiplén sí como un trato exquisito.

En la VIII edición (2006) sin duda volveré a estar corriendo esta preciosa carrera.