Descubierta
por Cristóbal Colón durante su segundo viaje en 1493, Guadalupe, una
de las dos pequeñas Antillas francesas, se localiza al sur de Puerto
Rico, entre América del norte y América del sur.
De origen volcánico, forma parte
del rosario de islas de Barlovento cuyo arco de dirección norte-sur
contribuye a separar el Mar Caribe del Océano Atlántico. Cuentan que
Cristóbal Colón dio este nombre a esta isla para agradecerle a la
virgen de Guadalupe (Extremadura) que le salvara de una tormenta. Los
primeros habitantes de la isla la llamaban Karukera : "La isla de
hermosas aguas".
Guadalupe es un archipiélago de
422500 habitantes que reagrupa 7 islas habitadas de las cuales 2
principales "Grande-Terre" y "Basse-Terre" están separadas por un río,
"La Rivière Salée". Las otras islas son "Les Saintes",
"Marie-Galante", "La Désirade", "Saint-Barthélémy" y "Saint-Martin".
Aprovechando una carrera que
recorre todas las islas, hemos decidido el último día y ya que nuestro
vuelo sale por la tarde, subir al volcán. Es una oportunidad única que
no hay que perderse, no todos los días uno recorre 8000 km en avión.
Nos encontramos en el punto más
alejado de la Unión Europea ya que estás islas son una provincia
francesa. La isla se divide en dos partes formando una mariposa
separando sus alas por un río. La parte “este” llamada Tierra-Grande,
llana, calcárea, con playas de arena blanca y donde se desarrolla toda
la actividad política y económica. La otra parte “oeste”, llamada
Tierra-Baja, montañosa y convertida en parque natural, con selva
tropical por las condiciones de humedad, lluvia casi constante y
escasa altitud. La humedad suele ser muy elevada y la temperatura
ronda los 20 grados en las montañas
Mires
desde donde mires en cualquiera de estas islas o desde sus alrededores
(Martinico, Dominica, etc), siempre verás una gran nube sobre el oeste
de Guapadalupe, quizás no sepas de que son esas nubes, pero el día que
subas al volcán descubrirás que estás inmerso en un halo de azufre.
Según
dicen los expertos aquí llueve 300 días al año. Se forma un círculo
vicioso entre las gotas de humedad, que posteriormente se filtran en
la tierra, son calentadas por el magma y rápidamente suben a la
superficie de la tierra en forma de vapor de gas: dióxido de azufre y
otros.
El
8 de julio de 1976 la ciudad de St-Claude fue cubierta por las cenizas
del volcán, desde entonces se puede asegurar que es uno de los lugares
del mundo con vigilancia permanente y desde todos los observatorios
del mundo se sigue su actividad. Nos cuentan los nativos que en
septiembre suelen repartir información en caso de catástrofes
naturales, ya sea huracanes, erupciones, etc. Se puede subir con toda
tranquilidad ya que en caso de problemas las autoridades prohíben su
ascensión.
Realizamos
la aproximación Widy Greco, Kako y yo. Subimos desde St-Claude por una
pequeña carretera, con muchas curvas y muy estrecha. Nos dirigimos
hacia la plataforma natural desde donde parten las diferentes rutas de
subida. Widy es un experto y conocedor de la isla y nos explica que
subiremos por el sitio más largo, pero de una belleza natural mayor.
Nada
más iniciar la ruta Wydi con su francés criollo nos va explicando la
ruta. No tomaremos el Pas Du Roy, por el contrario tomaremos la ruta
que sale a la derecha y en sentido descendente, bastante descendente
hacia el Trace Du Galion. Este recorrido es precioso, vamos por selva
trópical, con una temperatura un poco alta y mucha humedad, pero el
sonido de los pájaros, la densa vegetación y el agua que por allí
vamos encontrando nos dice que pasaremos un buen día. Llegamos a un
desvio donde nos idica la subida hacia la Citerne a la derecha y al
Chute a la izquierda. Nos dirigimos al Chute que hasta ese momento es
una sorpresa qué será, pero después de subir por unas cuerdas fijas
descubrimos que un chute es un gran salto de agua o cascada. Después
de ver como este personaje se come un pepino y nos deja retozar un
poco haciendo fotos a la cascada volvemos sobre nuestros pasos para
llegar al cruce de la Citerne.
Iniciamos
la subida a la Citerne por unas canales estrechas que tienen toda la
pinta de estar excavadas por aguas torrenciales. Subimos cada vez más
y patinamos a cada paso, estos pasos estrechos son de barro o arcilla
y en la mayoría tenemos que usar la vegetación para poder ascender.
Cada vez nos cuesta más seguir a Widy, estamos en su circuito de
entrenamiento y esto nos empieza a resultar hostil, pero tenemos que
demostrar que los Españoles no nos achicamos y le seguimos lo mejor
que podemos. Esta subida la hacemos por el Trace de l´armistice
Llegamos
arriba y nos encontramos una gran “cisterna”, supongo que de ahí le
viene el nombre de “La Citerne”. Aunque no entiendo de volcanes esto
debe ser un edificio de este complejo volcánico.
Desde
el cráter no se ve nada, todo es niebla en su interior, pero en
segundos todo se despeja y podemos hacer una buena foto del agua
acumulada en su interior.
Seguimos
ascendiendo y tomamos un camino que nos llevará hasta la zona más
próxima donde el volcán expulsa las grandes rocas que hacen de tapón,
nos encontramos grandes formaciones rocosas tipo “tetris”. Para los
madrileños que andan por la Pedriza decir que las rocas son tipo Tolmo
o algo más grande y partidas.
Vamos
ascendiendo por la cara “este” para atacar el cráter de norte a sur.
Llegamos al límite que marca los límites de paso y nos hacemos una
foto deprisa y corriendo, el vapor de azufre es insufrible y nos
sentimos algo contaminados.
El
descenso lo hacemos por la zona más rápida ya que tenemos un avión que
nos espera en Pointe-a-pitre. La vía elegida es el Chemin Des Dames y
en un rato nos ponemos en la gran piscina de agua caliente que nos
invita a un baño rápido y de allí a casa.
Interesante
página con explicaciones del volcán:
http://www.ipgp.jussieu.fr/pages/03030407.php?langue=2 |